Noticias de Altea
El PP de Altea denuncia la inacción del gobierno local ante la pérdida del búnker de Cap Negret
Los populares sostienen que el deterioro era conocido y reclaman explicaciones políticas por la pérdida de una casamata construida en 1937 durante la Guerra Civil
El Partido Popular de Altea ha denunciado la desaparición del búnker de Cap Negret, una de las casamatas construidas en el litoral alteano en 1937 durante la Guerra Civil Española, y ha atribuido esta pérdida a la falta de actuación del equipo de gobierno que encabeza el alcalde Diego Zaragozí. La formación popular considera que el avanzado estado de deterioro era conocido desde hace años y que no se adoptaron medidas preventivas antes de su colapso definitivo tras los últimos temporales.
La estructura, que durante décadas ha permanecido parcialmente encajada entre los guijarros de la playa de Cap Negret, presentaba visibles signos de erosión. La acción continuada del oleaje había debilitado su base y fracturado parte de su frente, hasta que finalmente la construcción ha terminado por derrumbarse, iniciando un proceso de desaparición similar al que ya han sufrido seis de los ocho fortines levantados en la costa de Altea durante la contienda civil.
Según recuerdan desde el grupo popular, no se trataba de un simple bloque de hormigón, sino de una casamata o nido de ametralladoras concebida como parte del sistema defensivo republicano de 1937 ante un hipotético ataque por mar. Construida con muros de aproximadamente 70 centímetros de grosor y una altura cercana a 1,85 metros, esta infraestructura formaba parte del entramado militar desplegado en el litoral mediterráneo durante la guerra. Aunque nunca llegó a utilizarse con fines bélicos, constituía uno de los pocos testimonios materiales que aún permanecían en pie de aquella etapa histórica en el municipio.
La edil popular Silvia Pérez ha asegurado que el deterioro era evidente desde hace tiempo y que existían desprendimientos visibles antes del último temporal. “El búnker presentaba desprendimientos visibles por el deterioro de los últimos años y se encontraba parcialmente desanclado antes del último temporal que afectó al litoral. A pesar de ello, el Ayuntamiento no adoptó ninguna medida preventiva, no protegió el elemento para evitar su desaparición”, ha manifestado.

Desde el Partido Popular sostienen que la pérdida no puede atribuirse exclusivamente a causas naturales, sino a la ausencia de actuaciones de consolidación o protección. “Compromís presume constantemente de ser el gran defensor del patrimonio, pero cuando gobierna demuestra abandono y dejadez”, han señalado, añadiendo que “el caso del búnker de Cap Negret es un ejemplo más de cómo el patrimonio se queda en los discursos, pero se pierde cuando hace falta gestión, previsión y responsabilidad”.
Con la desaparición del enclave de Cap Negret, en Altea únicamente permanecen reconocibles dos de las ocho estructuras originales: el búnker de la playa de La Olla, considerado el mejor conservado, y el de Cap Blanc, actualmente sumergido. El resto de las fortificaciones que en su día formaron el cinturón defensivo del municipio han desaparecido con el paso del tiempo y la acción del mar.
El grupo municipal popular ha reclamado explicaciones y responsabilidades políticas por lo que considera una pérdida irreversible del patrimonio histórico local. “Defender el patrimonio no es hacerse fotos ni lanzar consignas, es cuidarlo y actuar a tiempo, y en Cap Negret Compromís ha fallado”, concluyen desde el PP de Altea.

El Partido Popular de Altea ha denunciado la desaparición del búnker de Cap Negret, una de las casamatas construidas en el litoral alteano en 1937 durante la Guerra Civil Española, y ha atribuido esta pérdida a la falta de actuación del equipo de gobierno que encabeza el alcalde Diego Zaragozí. La formación popular considera que el avanzado estado de deterioro era conocido desde hace años y que no se adoptaron medidas preventivas antes de su colapso definitivo tras los últimos temporales.
La estructura, que durante décadas ha permanecido parcialmente encajada entre los guijarros de la playa de Cap Negret, presentaba visibles signos de erosión. La acción continuada del oleaje había debilitado su base y fracturado parte de su frente, hasta que finalmente la construcción ha terminado por derrumbarse, iniciando un proceso de desaparición similar al que ya han sufrido seis de los ocho fortines levantados en la costa de Altea durante la contienda civil.
Según recuerdan desde el grupo popular, no se trataba de un simple bloque de hormigón, sino de una casamata o nido de ametralladoras concebida como parte del sistema defensivo republicano de 1937 ante un hipotético ataque por mar. Construida con muros de aproximadamente 70 centímetros de grosor y una altura cercana a 1,85 metros, esta infraestructura formaba parte del entramado militar desplegado en el litoral mediterráneo durante la guerra. Aunque nunca llegó a utilizarse con fines bélicos, constituía uno de los pocos testimonios materiales que aún permanecían en pie de aquella etapa histórica en el municipio.
La edil popular Silvia Pérez ha asegurado que el deterioro era evidente desde hace tiempo y que existían desprendimientos visibles antes del último temporal. “El búnker presentaba desprendimientos visibles por el deterioro de los últimos años y se encontraba parcialmente desanclado antes del último temporal que afectó al litoral. A pesar de ello, el Ayuntamiento no adoptó ninguna medida preventiva, no protegió el elemento para evitar su desaparición”, ha manifestado.

Desde el Partido Popular sostienen que la pérdida no puede atribuirse exclusivamente a causas naturales, sino a la ausencia de actuaciones de consolidación o protección. “Compromís presume constantemente de ser el gran defensor del patrimonio, pero cuando gobierna demuestra abandono y dejadez”, han señalado, añadiendo que “el caso del búnker de Cap Negret es un ejemplo más de cómo el patrimonio se queda en los discursos, pero se pierde cuando hace falta gestión, previsión y responsabilidad”.
Con la desaparición del enclave de Cap Negret, en Altea únicamente permanecen reconocibles dos de las ocho estructuras originales: el búnker de la playa de La Olla, considerado el mejor conservado, y el de Cap Blanc, actualmente sumergido. El resto de las fortificaciones que en su día formaron el cinturón defensivo del municipio han desaparecido con el paso del tiempo y la acción del mar.
El grupo municipal popular ha reclamado explicaciones y responsabilidades políticas por lo que considera una pérdida irreversible del patrimonio histórico local. “Defender el patrimonio no es hacerse fotos ni lanzar consignas, es cuidarlo y actuar a tiempo, y en Cap Negret Compromís ha fallado”, concluyen desde el PP de Altea.































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