Noticias de Villajoyosa
Villajoyosa aspira a convertirse en sede del Centro de Arqueología Subacuática de la Comunitat Valenciana
La consellera Carmen Ortí ha visitado las instalaciones del Vilamuseu, donde ha trasladado el compromiso autonómico
Villajoyosa da un paso estratégico para consolidarse como referente en patrimonio sumergido tras el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y la Generalitat Valenciana para trabajar en la implantación en el municipio de una nueva sede del Centro de Arqueología Subacuática de la Comunitat Valenciana (CASCV).
El anuncio ha tenido lugar en la tarde de hoy, durante la visita institucional de la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, a Vilamuseu, donde ha sido recibida por el alcalde, Marcos Zaragoza, junto a varios responsables autonómicos y municipales.
La consellera explicaba que ambas administraciones han acordado avanzar en la creación de una sede destinada a la difusión, conservación e investigación de la arqueología subacuática, que previsiblemente se integrará en las instalaciones de Vilamuseu. “Esperamos que sea un referente”, ha señalado Ortí.
El proyecto se sustenta en la singularidad del patrimonio vilero, especialmente en el pecio Bou Ferrer, un carguero romano datado a mediados del siglo I d. C. y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2015. Se trata del único con esta catalogación en la Comunitat Valenciana y uno de los mejor conservados del Mediterráneo. Actualmente también es el único pecio romano visitable bajo el agua en España mediante inmersiones autorizadas y guiadas por arqueólogos.

El alcalde vilero, Marcos Zaragoza, ha valorado la iniciativa como fruto de una línea de trabajo continuada entre ambas administraciones. “Tenemos argumentos más sólidos que nadie para poder tener una sede como esta, que nos aportará conocimiento y más sabiduría sobre esta área”, afirmaba al destacar la sinergia entre Vilamuseu y el futuro centro especializado.
En el marco de la visita, la Generalitat Valenciana recordaba la ayuda de 111.862 euros a través del Plan Restaura 2025 para instalar un nuevo sistema de protección del Bou Ferrer. Según explicaba Ortí, la actuación permitirá reforzar la cubrición y conservación del pecio, alineándose con los modelos más avanzados de gestión arqueológica que combinan protección física e investigación y divulgación científica.
La consellera ha subrayado que, junto al Bou Ferrer, Villajoyosa conserva un conjunto notable de pecios vinculados a la Primera Guerra Mundial, hundidos frente a su costa entre 1916 y 1918 por submarinos alemanes, un registro histórico singular sobre el conflicto naval en aguas españolas y la tecnología marítima de comienzos del siglo XX. De forma que el municipio vilero reúne condiciones excepcionales para albergar una sede especializada en este ámbito.

Un pecio romano único
El cargamento del pecio Bou Ferrer se compone por miles de ánforas destinadas al transporte de salsas y derivados de pescado y por lingotes de plomo con marcas imperiales vinculadas al entorno político del emperador Nerón, aporta información excepcional sobre el comercio marítimo romano y los circuitos económicos del siglo I.
En 2017, la UNESCO incorporó el proyecto ‘Un naufragio romano para la sociedad, el pecio Bou Ferrer’ al Registro de Buenas Prácticas del Patrimonio Cultural Subacuático, reconocimiento que fue renovado en 2025 hasta 2029. La protección como BIC ha permitido desarrollar investigaciones continuadas, avances metodológicos y experiencias pioneras de divulgación in situ, convirtiendo el yacimiento en un modelo internacional de gestión del patrimonio sumergido.
Desde 2019, el pecio permanece protegido bajo la vigilancia del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Alicante, con revisiones periódicas de la Generalitat, el Servicio Municipal de Arqueología y la Universidad de Alicante.

Villajoyosa da un paso estratégico para consolidarse como referente en patrimonio sumergido tras el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y la Generalitat Valenciana para trabajar en la implantación en el municipio de una nueva sede del Centro de Arqueología Subacuática de la Comunitat Valenciana (CASCV).
El anuncio ha tenido lugar en la tarde de hoy, durante la visita institucional de la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, a Vilamuseu, donde ha sido recibida por el alcalde, Marcos Zaragoza, junto a varios responsables autonómicos y municipales.
La consellera explicaba que ambas administraciones han acordado avanzar en la creación de una sede destinada a la difusión, conservación e investigación de la arqueología subacuática, que previsiblemente se integrará en las instalaciones de Vilamuseu. “Esperamos que sea un referente”, ha señalado Ortí.
El proyecto se sustenta en la singularidad del patrimonio vilero, especialmente en el pecio Bou Ferrer, un carguero romano datado a mediados del siglo I d. C. y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2015. Se trata del único con esta catalogación en la Comunitat Valenciana y uno de los mejor conservados del Mediterráneo. Actualmente también es el único pecio romano visitable bajo el agua en España mediante inmersiones autorizadas y guiadas por arqueólogos.

El alcalde vilero, Marcos Zaragoza, ha valorado la iniciativa como fruto de una línea de trabajo continuada entre ambas administraciones. “Tenemos argumentos más sólidos que nadie para poder tener una sede como esta, que nos aportará conocimiento y más sabiduría sobre esta área”, afirmaba al destacar la sinergia entre Vilamuseu y el futuro centro especializado.
En el marco de la visita, la Generalitat Valenciana recordaba la ayuda de 111.862 euros a través del Plan Restaura 2025 para instalar un nuevo sistema de protección del Bou Ferrer. Según explicaba Ortí, la actuación permitirá reforzar la cubrición y conservación del pecio, alineándose con los modelos más avanzados de gestión arqueológica que combinan protección física e investigación y divulgación científica.
La consellera ha subrayado que, junto al Bou Ferrer, Villajoyosa conserva un conjunto notable de pecios vinculados a la Primera Guerra Mundial, hundidos frente a su costa entre 1916 y 1918 por submarinos alemanes, un registro histórico singular sobre el conflicto naval en aguas españolas y la tecnología marítima de comienzos del siglo XX. De forma que el municipio vilero reúne condiciones excepcionales para albergar una sede especializada en este ámbito.

Un pecio romano único
El cargamento del pecio Bou Ferrer se compone por miles de ánforas destinadas al transporte de salsas y derivados de pescado y por lingotes de plomo con marcas imperiales vinculadas al entorno político del emperador Nerón, aporta información excepcional sobre el comercio marítimo romano y los circuitos económicos del siglo I.
En 2017, la UNESCO incorporó el proyecto ‘Un naufragio romano para la sociedad, el pecio Bou Ferrer’ al Registro de Buenas Prácticas del Patrimonio Cultural Subacuático, reconocimiento que fue renovado en 2025 hasta 2029. La protección como BIC ha permitido desarrollar investigaciones continuadas, avances metodológicos y experiencias pioneras de divulgación in situ, convirtiendo el yacimiento en un modelo internacional de gestión del patrimonio sumergido.
Desde 2019, el pecio permanece protegido bajo la vigilancia del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Alicante, con revisiones periódicas de la Generalitat, el Servicio Municipal de Arqueología y la Universidad de Alicante.




























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